martes, 21 de diciembre de 2010

El Espectador Inmortal


Destino
El día que finalmente decidió montar a Pegaso, su deseo se hizo anfibio.
De tanto ir al teatro




El escenario sabe que, por más que cambien los elencos y las propuestas, la obra es siempre la misma. Y el público, aún cambiante, también lo sabe. Pero se dejan engañar. Para que la
vida no sea esa trampa odiosa y predecible. La que ningún apuntador se anima a coregir certera y definitivamente.








El sueño del sepulturero
"Si estás del otro lado de esta posibilidad, enfríame.
Rodéame de sombras. Todo aquí reposa en forma fétida.
...Falseamos rápidamente, imitando un vuelo negro, la apariencia de nuestros estados. Todo lo inerte en mí encuentra un lugar donde conservarse, hasta que el orgasmo disminuye las dudas.
Sumergiéndome en tu sexo percibo la tibieza de lo intransferible.
En unbeso morado rozamos el instante donde lo rígido se
conmueve y lo animado inmuta".
Termina el sueño.
El Joven sepulturero renueva el agua, oscuro espejo de la luna, donde cada noche el mármol grabado refleja el nombre de su amante. El sueño se repite, hasta que la muerte nos separe.
Guillermo Del Zotto.
Escritor- Periodista
Dibujos
Daniel Fitte
Artista Plástico

Dramaturgia



¿Qué es la dramaturgia?

Por Gladys Zambrini

La persona que desee escribir teatro, ya sea una escena, un cuadro o una obra en su totalidad entrega su “visión de mundo”, tiene algo para decir, para comunicar.

La definición académica nos dice que la dramaturgia es “El arte de la composición de obras de teatro”. La dramaturgia en su sentido más general es la técnica (o la poética) del arte dramático que busca establecer los principios constructivos de una obra.

El escritor de teatro busca construir una estructura dramática a partir de los elementos de la narración bien conocida por todos: exposición del tema, nudo o conflicto y el desenlace.

Tiene un potencial público al que va dirigido, y comparte elementos ambientales, ideológicos, emotivos, un tiempo histórico y un espacio o territorio en común.

Todos los que intentamos escribir teatro lo hemos empezado a hacer “a la manera de…” ya sea desde una experiencia escolar con “Los árboles mueren de pie” de Alejandro Casona o reproduciendo algún contenido televisivo del género.

No es lo mismo que escribir un guión de cine que tiene sus especificidades.

Quien quiera escribir teatro deberá estar dispuesto a dialogar internamente consigo mismo. Esto se entrena, precisa trabajar con imágenes, hay una escena que se empieza a armar ¿en la cabeza?

Para ilustrar esta premisa vale el ejemplo de un dramaturgo joven, Federico León, quien trabajó una imagen recurrente: una bañadera, agua, una escena familiar en un baño.

Fiel a esta primera intuición surge una obra de teatro muy premiada, representada en varios países: “Mil quinientos metros sobre el nivel de Jack”. (Jack es Cousteau) un oceanógrafo famoso francés que recorría el mundo en su barco Calypso y lo mostraba por TV).

Utiliza el agua como metáfora y está presente en toda la obra, la puesta en escena exigió la reproducción de un baño en salas del teatro off y luego esas piezas tuvieron que ser desmontadas y embaladas para recorrer muchas salas del mundo.

Cada quién lleva sus sueños o sus obsesiones tan lejos como pueda o quiera.

También los actores y estudiantes de teatro pueden disfrutar la experiencia de escribir sus monólogos.

El gran dilema es saber qué tenemos para decir.


Gladys Zambrini

lajaboneriademi@speedy.com.ar

Gladys Zambrini, es profesora de Teatro, ha dirigido por cinco años “La jabonería” taller de teatro y en 2009 comenzó con un grupo de escritura. Ha participado en talleres anuales en Buenos Aires con: Daniel Veronese, Alejandro Tantanián, Ana Alvarado, Emilio García Wehbi y Luis Cano. Participó en dos encuentros internacionales de dramaturgia “Tintas frescas” en Buenos Aires.

Cine

Cine Itinerante La hormiga.
















Llegamos con Emi al Bar la Gaviota, donde actualmente se vienen proyectando los ciclos de cine de la Hormiga para realizar la entrevista.






Circula un ambiente agradable y distendido, una noche de verano cálida, la luna llena se asoma, noche ideal para disfrutar de una peli al aire libre. Nos recibe Flor que ya estaba acomodando las mesas, realizando los últimos toques, viendo que todo este funcionando, y distribuyendo algunas velitas sobre las mesas..tiempo después llega Facu para abrir el dialogo.






Flor y Facu amantes del cine, buscadores incansables de nuevas miradas, venían trabajando con el cine desde tiempo, ella en buenos Aires y Facu desde Olavarría, generando espacios donde poder compartir con los otros este, su amor, el cine.






En el camino se encontraron, ideas van y vienen surgió la posibilidad de hacer un ciclo de cine en Olavarría. Estaba el entusiasmo, la alegría, el amor, varias historias de vida, personajes, conceptos, estilos…y un sinfín de escenas para compartir, todos, y cada uno, ingredientes fundamentales para poder crear algo.






Las energías se acoplaron, y empezaron a caminar juntos. Poco a poco fueron bajando a la tierra este sueño compartido, golpeando puertas, pidiendo y fabricándolas cuando era necesario.











Intentaban conseguir un proyector, claro, fundamental para poder pasar las películas en forma itinerante, acudieron a algunos entes municipales en busca de ayuda, allí les pidieron algunos papeles, un proyecto a la espera de ser leido por... (me recuerda a la película Brasil)






Su intenso entusiasmo por concretar este sueño, y viendo también que el verano ya había comenzado, y no contaban con los requerimientos necesarios para su proyecto, empezaron a pensar la posibilidad de Autogestionarse.






Hicieron un pequeño boceto, seleccionaron y diseñaron algunos ciclos y salieron caminar por las calles en busca de personas que los ayuden a comprar el proyector, vendieron publicidades, hicieron unos bonos para aquellos que querían apoyar la idea y no eran comerciantes, y asi juntaron algo más de 1000 pesos, otro poco pusieron ellos, y cada vez estaban mas cerca y finalmente sacaron la gorra, que circula en cada función y con lo que están terminando de pagar el proyector.











De esto se trata la Hormiga, se suman amigos y personas y entre todos se construye, con alegría, y eso es una fuerza que conecta y que suma, la alegría de ser parte, de estar, de hacer juntos de aportar desinteresadamente, logrando que se trascienda la dualidad de sus gestores, convirtíendose, ahora, en un cine de todos y para todos. Pablo Samorano entendió así a lo que estaban haciendo los chicos y les surgirió el nombre de “Cine Itinerante La Hormiga”.






El bar la Gaviota se sumo a esta iniciativa con la apertura y disponibilidad del espacio, les abrió sus puertas al instante, sacaron las mesas al patio y comenzaron con un ciclo de cine sobre la diversidad Sexual. Si, cine a cielo abierto, un ciclo sobre diversidad sexual , a la gorra, en pleno centro Olavarriense, en un espacio que invita a conectarnos con los otros, a vernos las caras, a salirse del sillón de la casa o de la oscuridad del cine para poder mirarnos a los ojos, acercarnos un poquito, juntar nuestros cuerpos y abrirnos a la espontaneidad de la vida.











Este es un cine que posibilita transitar otras miradas, lo definen como no comercial, un cine que abre, que genera otra conciencia, que intenta acercarnos a las diversas realidades, mundos y existencias posibles, miradas que a veces los hábitos, y rutinas de habitar una realidad de recortes de diario parece socavar poco a poco.






En palabras de Flor el cine es un poco eso salirse un poco de la mismidad de la cosa pequeña y cercana que nos rodea y ver que pasan otras cosas, que el mundo es de muchas maneras, pleno diverso, que existen multiples miradas.






- ¿Y ahora como sigue la historia?






- Bueno ahora nos tomamos unas vacaciones para ir Montevideo a participar de las llamadas, y luego volvemos con algo de cine etnográfico, estaremos proyectando un poco de cine mongol, con la historia del camello que llora y un cuarto amarillo, ambos documentales que permiten ver el cotidiano de las familias nómades de Mongolia, su forma de vivir , de pensar, muy emocionantes ambas. Muy interesante, y depués aun no sabemos bien , seguimos en la búsqueda atentos a lo que vamos sintiendo y también escuchando que nos va pidiendo la gente.
















En un instante se acerca otra hormiguita con unas velas para poner sobre las mesas, y para anunciar que ya son las 10 hora de dar inicio al cine del jueves, el patio se ha llenado de gente, algunos se ubicaron en las mesas, otros en mantan en el suelo, o sencillamente sobre el pasto, hoy veremos “Nadie me quiere” de Doris Dörrie.











Andres Ottermin




Cuando hablo de mi obra digo que esta se rige ante todo por la intuición y lo inconsciente.
No obstante, mi pintura implica siempre una tarea minuciosa y paciente, en la que organizo, pruebo, elijo y decido constantemente. En definitiva, cada jornada de pintura supone una introspección, donde conviven la fluidez de lo espontáneo y la tarea concienzuda de resolver diferentes cuestiones relativas al lenguaje plástico.


Andrés Ottermin.

Meditation on Violence

Función del Despertar

Hay un relato que le gustaba contar a Borges, y que también encontramos en Lacan, en el seminario de “Los cuatro conceptos fundamentales del Psicoanálisis”. Es un cuento de un filósofo Taoísta, Chuang – Tzú que durmiendo en el jardín, un día soñó que era mariposa y no sabía al despertar si era un hombre que había soñado ser una mariposa, o si era una mariposa que ahora soñaba ser un hombre.
Efectivamente, en su sueño era en su esencia esa mariposa que “se pinta con sus propios colores” Pues, -dice Lacan- “en el sueño él no es mariposa para nadie. Sólo cuando está despierto es Chuang –Tzú para los demás, y está preso en sus redes de cazar mariposas.”
Es decir, en el sueño no hay duda (de que es mariposa); es sujeto de la duda cuando alcanza la vigilia. Soñar que se sueña,-como la escena en la escena-tiende a indicarnos la proximidad, la cercanía cierta de lo inefable donde aquello velado en la realidad pueda entonces aparecer en la pantalla, en este caso, en el sueño.

Pero hay otro trayecto que va del sueño al sueño compartido. De él dice Borges:



La vigilia es otro sueño
Se sueña no soñar”



Y Roberto Juarroz parece contestar.
“La vigilia es otro sueño
¿no será el sueño otra vigilia?


Por que no sólo se sueña cuando se duerme. Podríamos pensar que estamos-como todo el mundo-soñando casi todo el tiempo.


despertar verdaderamente es una difícil emergencia que sólo se produce por instantes.


…Un sueño es un despertar que comienza. Un sueño es el despertar de lo inefable, lo incesante, lo inconcebible.



“El hombre no es una criatura despierta:
Desconoce lo abierto”.



“Los caminos se aglomeran en vano:
Despertar es borrar los caminos”.


Dice Lacan : “El despertar, ¿Cómo no ver que tiene un doble sentido?, ¿Qué el despertar que nos vuelve a situar en la realidad constituida y representada cumple un servicio doble. Lo real hay que buscarlo más allá del sueño-en lo que el sueño ha recubierto, envuelto, escondido, tras la falta de representación, de la cual sólo hay en él lo que hace sus veces, un lugarteniente.”

…Entre el sueño y despertar: Esquizia del sujeto. Tanto el acto creador como el acto analítico persiguen, cada uno a su manera, ese OTRO DESPERTAR que se presentífica ante la emergencia de lo real, testimonio siempre de un encuentro imposible.


Claudio Magnifiesta.

Otro despertar.

En creatividad y Psicoanálisis.