martes, 21 de diciembre de 2010

Cine

Cine Itinerante La hormiga.
















Llegamos con Emi al Bar la Gaviota, donde actualmente se vienen proyectando los ciclos de cine de la Hormiga para realizar la entrevista.






Circula un ambiente agradable y distendido, una noche de verano cálida, la luna llena se asoma, noche ideal para disfrutar de una peli al aire libre. Nos recibe Flor que ya estaba acomodando las mesas, realizando los últimos toques, viendo que todo este funcionando, y distribuyendo algunas velitas sobre las mesas..tiempo después llega Facu para abrir el dialogo.






Flor y Facu amantes del cine, buscadores incansables de nuevas miradas, venían trabajando con el cine desde tiempo, ella en buenos Aires y Facu desde Olavarría, generando espacios donde poder compartir con los otros este, su amor, el cine.






En el camino se encontraron, ideas van y vienen surgió la posibilidad de hacer un ciclo de cine en Olavarría. Estaba el entusiasmo, la alegría, el amor, varias historias de vida, personajes, conceptos, estilos…y un sinfín de escenas para compartir, todos, y cada uno, ingredientes fundamentales para poder crear algo.






Las energías se acoplaron, y empezaron a caminar juntos. Poco a poco fueron bajando a la tierra este sueño compartido, golpeando puertas, pidiendo y fabricándolas cuando era necesario.











Intentaban conseguir un proyector, claro, fundamental para poder pasar las películas en forma itinerante, acudieron a algunos entes municipales en busca de ayuda, allí les pidieron algunos papeles, un proyecto a la espera de ser leido por... (me recuerda a la película Brasil)






Su intenso entusiasmo por concretar este sueño, y viendo también que el verano ya había comenzado, y no contaban con los requerimientos necesarios para su proyecto, empezaron a pensar la posibilidad de Autogestionarse.






Hicieron un pequeño boceto, seleccionaron y diseñaron algunos ciclos y salieron caminar por las calles en busca de personas que los ayuden a comprar el proyector, vendieron publicidades, hicieron unos bonos para aquellos que querían apoyar la idea y no eran comerciantes, y asi juntaron algo más de 1000 pesos, otro poco pusieron ellos, y cada vez estaban mas cerca y finalmente sacaron la gorra, que circula en cada función y con lo que están terminando de pagar el proyector.











De esto se trata la Hormiga, se suman amigos y personas y entre todos se construye, con alegría, y eso es una fuerza que conecta y que suma, la alegría de ser parte, de estar, de hacer juntos de aportar desinteresadamente, logrando que se trascienda la dualidad de sus gestores, convirtíendose, ahora, en un cine de todos y para todos. Pablo Samorano entendió así a lo que estaban haciendo los chicos y les surgirió el nombre de “Cine Itinerante La Hormiga”.






El bar la Gaviota se sumo a esta iniciativa con la apertura y disponibilidad del espacio, les abrió sus puertas al instante, sacaron las mesas al patio y comenzaron con un ciclo de cine sobre la diversidad Sexual. Si, cine a cielo abierto, un ciclo sobre diversidad sexual , a la gorra, en pleno centro Olavarriense, en un espacio que invita a conectarnos con los otros, a vernos las caras, a salirse del sillón de la casa o de la oscuridad del cine para poder mirarnos a los ojos, acercarnos un poquito, juntar nuestros cuerpos y abrirnos a la espontaneidad de la vida.











Este es un cine que posibilita transitar otras miradas, lo definen como no comercial, un cine que abre, que genera otra conciencia, que intenta acercarnos a las diversas realidades, mundos y existencias posibles, miradas que a veces los hábitos, y rutinas de habitar una realidad de recortes de diario parece socavar poco a poco.






En palabras de Flor el cine es un poco eso salirse un poco de la mismidad de la cosa pequeña y cercana que nos rodea y ver que pasan otras cosas, que el mundo es de muchas maneras, pleno diverso, que existen multiples miradas.






- ¿Y ahora como sigue la historia?






- Bueno ahora nos tomamos unas vacaciones para ir Montevideo a participar de las llamadas, y luego volvemos con algo de cine etnográfico, estaremos proyectando un poco de cine mongol, con la historia del camello que llora y un cuarto amarillo, ambos documentales que permiten ver el cotidiano de las familias nómades de Mongolia, su forma de vivir , de pensar, muy emocionantes ambas. Muy interesante, y depués aun no sabemos bien , seguimos en la búsqueda atentos a lo que vamos sintiendo y también escuchando que nos va pidiendo la gente.
















En un instante se acerca otra hormiguita con unas velas para poner sobre las mesas, y para anunciar que ya son las 10 hora de dar inicio al cine del jueves, el patio se ha llenado de gente, algunos se ubicaron en las mesas, otros en mantan en el suelo, o sencillamente sobre el pasto, hoy veremos “Nadie me quiere” de Doris Dörrie.











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